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Sonia Fernández
#Student
Descansar tras el embarazo es fundamental, pero siempre llega el momento de reincorporarse al trabajo, retomar los estudios, la rutina...
Son muchas las dudas que se nos pasan por la cabeza al retomar nuestras actividades diarias, y una de ellas se relaciona con cómo encajar en nuestro puzle diario de horas la alimentación de nuestros hijos.
¿Es posible continuar con la lactancia materna?
Para muchas mamás, la lactancia materna es un proceso importante y quiero que sepas que no hace falta renunciar a ella aún reincorporándote al trabajo o retomando los estudios.
Si deseas continuarla, es importante que conozcas qué tipos de extractores existen en el mercado, cómo se utilizan y cuál es el más adecuado para ti, ya que pueden facilitarte mucho la vuelta a la rutina y convertirse en un gran aliado.
Extractores manuales
Los extractores manuales están pensados para extracciones ocasionales. Son ideales para utilizar en cualquier lugar ya que no requieren pilas ni cables. Además, son silenciosos y se pueden utilizar con una sola mano. Por otro lado, son sencillos, fáciles de montar y limpiar ya que no tienen muchas piezas. Otro punto positivo es que son más económicos que los eléctricos.
Extractores eléctricos
Los extractores eléctricos son ideales si pretendes hacer extracciones de manera frecuente. Estos pueden utilizarse con pilas o conectados a la corriente. A la hora de utilizarlos se debe subir la intensidad al máximo en un principio e ir bajando progresivamente hasta encontrar la intensidad con la que una se encuentre cómoda. Hay que tener en cuenta que no tiene que ser un proceso doloroso. Otro punto a tener muy en cuenta de este tipo de extractores es que puedes realizar otras tareas de manera simultánea, como revisar apuntes, comprobar el correo del trabajo o simplemente relajarte viendo la televisión o leyendo un libro.
Y ahora, ¿cómo podemos conservar la leche?
No solo es primordial sacarla, sino que hay que conservarla de manera adecuada con el fin de que esta conserve todas sus propiedades.
A la hora de conservarla puedes utilizar bolsas de almacenamiento de leche materna o envases de plástico duro o vidrio aptos para almacenamiento de leche materna.
La leche se conserva de diferente manera en función de si es leche recién extraída o si es leche que extrajiste y congelaste en su momento:
Leche recién extraída:
Temperatura ambiente (16 ºC a 26 ºC) : Máximo 6 horas.
Frigorífico (4 ºC o inferior) : Máximo 5 días.
Congelador (-18 ºC a -20 ºC) : Hasta 6 meses ideal, máximo 12 meses.
Leche descongelada:
Descongelada a temperatura ambiente: usar en 4 horas máximo.
Descongelada en frigorífico: Usar en 24 horas.
No volver a congelar.
¡Cuidado! Nunca hay que calentar la leche al microondas o sumergirla en agua hirviendo ya que podemos alterar sus propiedades nutricionales. Se recomienda siempre calentar al baño maría o bajo el grifo con agua tibia. Un calor excesivo podría echarla a perder.
Llegó la hora de los purés... ¿Cómo me organizo?
Cuando tu hijo crezca un poquito más y no solo se alimente exclusivamente de leche, surgen dos alternativas pensando en los purés que necesita. La primera es preparar los purés tú misma en casa, siempre que dispongas de tiempo libre. La segunda es recurrir a los tarritos preparados, ya que, si no dispones de ese tiempo al compaginar trabajo, estudios y maternidas, es una opción totalmente lícita.
Si optas por hacerlos tú misma puedes prepararlos a diario justo antes de comer o puedes buscar optimizar tiempo preparando una gran cantidad un día a la semana y congelándolo en raciones individuales. Los únicos purés que requieren ser preparados y consumidos al instante son los purés de fruta, ya que la fruta tiende a oxidarse.
Si por el contrario, decides decantarte por tarritos preparados por falta de tiempo, porque tienes algún viaje o por mayor comodidad de vez en cuando, es importante que tengas en cuenta múltiples factores.
En primer lugar, revisar los ingredientes es fundamental, especialmente si tu bebé tiene alguna alergia o intolerancia alimenticia. Por otro lado, los tarritos siempre tienen que ir adecuados a la edad de tu bebé. También tienes que tener en cuenta que los tarritos deben ser sin conservantes, sin colorantes artificiales, sin sal, sin aceite de palma y sin azúcares añadidos.
¡Vamos, super mamás! ¡Que podéis con esto y mucho más!
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